Blog · Caso clínico
Implantes dentales con falta de hueso
La falta de hueso es uno de los principales retos durante la planificación de un tratamiento con implantes dentales. Cuando el volumen óseo es insuficiente, el objetivo no consiste únicamente en colocar el implante, sino en reconstruir el hueso necesario para garantizar su estabilidad y mantenimiento a largo plazo.
En este caso clínico, un paciente acudió para rehabilitar varias ausencias dentarias en el maxilar superior. Además de la pérdida de dientes, presentaba un defecto óseo que hacía imprescindible realizar una regeneración ósea durante la misma intervención.
Evaluación inicial del caso
La exploración clínica y radiográfica confirmó la ausencia de varias piezas dentales en el maxilar superior junto con una pérdida de volumen óseo que impedía rodear completamente los futuros implantes.
En implantología, mantener un adecuado espesor de hueso alrededor del implante resulta fundamental para conseguir una correcta osteointegración y reducir el riesgo de complicaciones futuras.
Tras valorar las diferentes alternativas, se decidió realizar la colocación de los implantes junto con la regeneración ósea en una única cirugía.
Colocación de los implantes
Una vez levantado el colgajo, se confirmó la falta de hueso prevista durante el estudio diagnóstico.
El primer paso fue colocar los implantes en su posición protésicamente ideal. Esta planificación permite que la futura rehabilitación sea más sencilla y reduce la necesidad de realizar compensaciones mediante componentes protésicos angulados.
Solo después de conseguir la posición correcta de los implantes se inició la reconstrucción del defecto óseo.

Regeneración ósea con hueso autólogo
Para aumentar el volumen óseo se utilizó hueso obtenido del propio paciente.
El empleo de hueso autólogo continúa siendo una de las técnicas de referencia en regeneración ósea por sus propiedades biológicas y su capacidad para favorecer la formación de nuevo hueso alrededor de los implantes.
Tras colocar el injerto, era necesario asegurar su completa inmovilización para favorecer la cicatrización y evitar desplazamientos durante la fase de integración.

Estabilización mediante malla de titanio
La fijación del injerto se realizó utilizando una malla de titanio estabilizada con microtornillos de osteosíntesis.
Esta malla permitió mantener el injerto completamente estable durante el proceso de cicatrización y conservar el volumen regenerado alrededor de los implantes.
Finalmente, se realizó un cierre primario sin tensión para favorecer una correcta cicatrización de los tejidos blandos.

Evolución del tratamiento
Tras el periodo de osteointegración fue posible colocar la rehabilitación definitiva sobre los implantes.
La regeneración ósea consiguió aportar el volumen necesario para mantener correctamente rodeados los implantes y permitió finalizar el tratamiento con una prótesis fija.
Este caso muestra cómo una adecuada planificación, junto con la combinación de implantes, injerto óseo autólogo y sistemas de estabilización del injerto, permite rehabilitar pacientes con pérdida de hueso de forma predecible y conseguir resultados estables a largo plazo.



